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Comisariado. PEC1.

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Antes de empezar con el grueso de la asignatura, me planteo unas primeras cuestiones que me surgen de manera personal sobre la…
Antes de empezar con el grueso de la asignatura, me planteo unas primeras cuestiones que me surgen de manera…

Antes de empezar con el grueso de la asignatura, me planteo unas primeras cuestiones que me surgen de manera personal sobre la figura del comisario de arte:

  • ¿Cuál es la diferencia entre comisario y galerista?
  • ¿Está el comisariado en declive con el auge de las redes y la posibilidad del artista de manejar su exposición pública?

SOBRE LA STUDIO VISIT

La artista propuesta para investigar es Sofía Montenegro. Trabaja principalmente a través de la instalación y la performance, incluyendo al espectador en ella de manera activa, a través de recorridos y experiencias sensoriales que ayudan a construir historias. Casi siempre propone estas experiencias a través del tratamiento de la luz y el sonido, manipulando espacios, que generalmente estaban vacíos, con este tipo de elementos incorpóreos.

En este punto es donde se sitúa nuestra vía de investigación: cómo opera la materialidad en el trabajo de este artista. Nos ha interesado entender si los susodichos elementos son capaces de construir densidad y estructura en esos lugares antes vacuos, y cuál es su intención y perspectiva con respecto a esto.

Peers para Sofía Montenegro:

Sofía Montenegro nació en 1988. Ha sido premiada en varias convocatorias y residente de varios proyectos. Investigando estas vías, podemos encontrar artistas coetáneos a ella que se mueven en la misma línea.

Por ejemplo, Abel Jaramillo, 5 años más joven, que también trabaja con la instalación y el concepto, a través de imágenes y textos, poniendo en relación contextos, lugares y acciones, obteniendo nuevas narrativas sobre el pasado, presente y futuro de los mismos.

También, Christian García Bello, 2 años mayor; escultor que pone los materiales en relación con el entorno, casi como una instalación, aportando nuevos significados sobre el territorio en el que se sitúa.

Irena Visa, 1985, que investiga espacios y objetos a través de acciones y de elementos audiovisuales, deslocalizando y proponiendo nuevos significados y cuestionando lo asumido por la mirada y la asunción cultural.

Gil Delindro, 1989, también trabaja a través del sonido y del entorno. centrando su investigación en la naturaleza y el paisaje, realizando una reflexión de carácter experiencial y sensorial.

Todos estos artistas utilizan el lugar como y el contexto como pilar de sus creaciones e intervenciones, buscando penetrar en ellos de manera sensorial y dejando que las relaciones entre todos los elementos se establezcan sin sesgos preestablecidos.

Contextos para Sofía Montenegro:

Teniendo en cuenta las características de la obra de los artistas seleccionados, los espacios posibles para su instalación deben ser lugares muy especiales, que el espectador pueda recorrer, formando parte de la experiencia y construyéndola. Son obras que necesitan de esta acción para completarse. Además, deben mantener una cierta continuidad con el especio exterior, no ser simplemente lugares cerrados donde colocar los elementos.

Poner en relación el espacio interior y el exterior puede constituir un trayecto con sentido que enlace a los 5 artistas, creando una instalación conjunta que vaya conectando unos proyectos con otros.

Con estas premisas presentes, se descartan galerías, ferias y espacios generalmente convencionales. Por el contrario, los siguientes escenarios podrían resultar interesantes:

  • Emplazamientos vacíos o abandonados, como fábricas, almacenes o naves industriales, que puedan ser reconstruidos a través de la propia obra e intervenidos también desde el exterior, poniendo en relación la naturaleza o el paisaje con el espacio artificial.
  • Museos que permitan una instalación inmersiva y que se conecten con algún patio y espacio exterior propio.
  • Espacios directamente emplazados en la naturaleza, que cuenten con zonas cerradas, protegidas y recorribles, como cuevas o túneles.

El lugar debe ser grande y amplio, con la capacidad de dividirse en varios escenarios, en los que lo material y lo conceptual confluyan y se intercalen.

El espacio tiene que contar con varias características concretas. Debe tener, como se ha mencionado, una conexión con una zona exterior que sea preferiblemente natural y recorrible, para poner en relación los 2 escenarios y los contrastes que se deriven de ellos. Por otro lado, es interesante que se trate de un lugar relativamente histórico, para poder reflexionar sobre cuestiones como pasado, presente y futuro. En Madrid, hay un edificio llamado Pabellón de los Hexágonos que fue construido en 1958 para la Exposición Universal de Bruselas. Se trata de una estructura modular de espacios hexagonales, que sirvió como recinto ferial entre los 50 y los 70 y después quedó en desuso.

El Pabellón de los Hexágonos, una joya olvidada de la arquitectura contemporánea

https://www.esmadrid.com/informacion-turistica/pabellon-hexagonos

Emplazado en plena Casa de Campo, se transformó en un lugar abandonado y dominado por las ruinas, y actualmente está siendo restaurado para albergar exposiciones. Se prevé que se termine durante este año 2024, con lo que mi proyecto curatorial se basará en una próxima exposición para el lugar.

Es un lugar muy interesante para el proyecto. Durante la etapa de abandono, el espacio natural comenzó a invadirlo, creando una simbiosis entre ambos entornos:

Narrativas para Sofía Montenegro:

Propuesta de intervención:

Sofía Montenegro, como artista principal, comenzaría interviniendo el espacio. Tras ella, se establecería un recorrido que pasa a la instalación de Abel Jaramillo. Como espacio central, se colocarían las obras de Christian García Bello, que, siendo ya materiales, terminan de transformar este primer recorrido en el que iniciamos en lo incorpóreo y lo vamos transformando hasta el objeto. Después, el flujo vuelve a invertirse con la propuesta de Irena Visa, que de nuevo empieza a convertir la experiencia en algo conceptual, para terminar, saliendo del espacio hacia el exterior, con Gil Delindro, que, enlazando con el hacer de Montenegro, presenta su reflexión sobre el espacio, en este caso ya natural, y su relación e interacción con el lugar físico que el espectador acaba de recorrer.

La idea es plantear formas de habitar los espacios. Partiendo de un lugar previamente vacío, el trabajo de Montenegro, a través de instalaciones de luz y sonido, invitará al recorrido y a experimentar las diferentes sensaciones que el mismo puede generar de forma autónoma. El espacio era un lugar deshabitado, y, ahora, vuelve a cobrar vida a través de las experiencias que los diferentes artistas propondrán. Los ecos del pasado, las sensaciones del presente y las expectativas del futuro del lugar se entremezclan y generan nuevos contextos y significados. Los artistas irán colocando sus propuestas hasta recorrer los diferentes hexágonos.

En el siguiente, Abel Jaramillo trabaja con el relato del lugar y el vínculo entre sus diferentes momentos históricos, situando al espectador en un contexto más específico y contrastando con las sensaciones que había experimentado libremente con la propuesta de Montenegro.

En el siguiente hexágono, Christian Garcíá Bello, la exposición adopta su nivel más material y formal, a través de las esculturas e instalaciones del artista. A través de ellas, el lugar pasa a ser realmente habitado, trazándose un juego entre la poética y las historias que hacen referencia al lugar, y con el que el espectador ya empieza a sentir integración.

Irena Visa recoge el testigo de García Bello y sigue trabajando con lo materiales, desde una perspectiva más conceptual que va desdibujando poco a poco el nivel físico alcanzado, y pone en cuestión los elementos encontrados y presentados, para que en el espectador surjan preguntas de corte más intelectual.

Para terminar el recorrido, Gil Delindro despliega su propuesta, que se conecta ya con la salida del edificio y devuelve al espectador al espacio natural y virgen, como una vuelta al origen. Gil Delindro puede, nuevamente, jugar con el sonido y la luz y poner en relación el lugar con su entorno, retomando la experiencia sensorial y el protagonismo hacia el espacio como ente propio.

Una propuesta orgánica y cíclica que transporta al transeúnte de la misma hacia un cúmulo de sensaciones, experiencias y conclusiones acerca del lugar que transita.

Texto curatorial:

Debate0en Comisariado. PEC1.

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